6.9.08

- Con perspectiva propia o repetida

Cuando al escribir una reseña o un artículo dejamos de lado frases o adjetivos comúnmente utilizados y en su lugar rebuscamos otros que se acerquen más a lo que queremos transmitir, podemos comunicar nuestras verdaderas percepciones.

Aportamos algo distinto del resto, ya que acostumbran a ceñirse automática o deliberadamente a las reglas estilísticas, técnicas virtuosas o apatía intelectual.

Usar adjetivos distintos es esforzarse por ver con ojos matizados -propios-.

Esa es la verdadera aportación: mostrar una variante del objeto que solo nuestro lenguaje es capaz de atrapar en el sentido que lo vemos nosotros y con los riesgos responsables e interpretativos que eso conlleva.

Aunque, bien visto, la nueva selección de palabras tal vez no forme parte de nuestro lenguaje habitual sino que es el resultado del esfuerzo mental por definir, lo más nítidamente posible, nuestra experiencia estética y racional. Si, las dos al mismo tiempo.

Luego, mente y lenguaje abren puertas a la creatividad y muestran sinceramente nuestra posición de creador que está social, cultural, académica y económicamente situado. De tal manera que se enriquece el cúmulo de voces que comunican, permitiendo que la diversidad prevalezca en las formas de comunicar, interpretar y sentir.

15.8.08

- Cuidar el detalle

Veo en la contraportada de La Jornada, el titular "El pudor, antídoto contra la agresión sexual: clero"; y abajo, una imagen de unas nalgas, casi al descubierto gracias a un calzón muy ajustado, de una jugadora rusa durante las Olimpiadas.

Ante este conjunto de texto e imagen, cabe plantearse tres cosas:

- Si el editor quería respaldar la afirmación del clero y demostrar que el cuerpo femenino casi desndo activa el interés sexual;
- Si el editor quería mostrarse sarcástico con tal afirmación, mostrando que los encantos no deben ocultarse
- O si no se cuidan éstos detalles, de interpretaciones abiertas, en tal publicación.

Si es el primer caso, es posible que la línea editorial de la empresa esté cambiando. De ser de izquierda liberal está pasando a izquierda conservadora. O algo así.

Me pregunto por qué estarán dejando pasar por alto que alguien, independientemente de su cargo, vaya por ahí afirmando cosas basadas en la autoridad que simbólicamente le inviste; además, colocan texto e imagen en un espacio muy significativo y estratégico del diario (está más a la vista que cualquier otra información del interior), y no interpelan, de manera directa al entrevistado, para que demuestre lo que dice. Ya que le parece suficiente alegar que "la violencia de género forma parte de la vida cotidiana, como se puede constatar en cualquier periódico, en estadísticas oficiales y en la estructuración de campañas gubernamentales contra el abuso sexual", con lo que cree demostrar que el pudor las salvará de hombres con la intención y tendencia a abusar de ellas (luego entonces, ellas tienen la culpa). Tales estadísticas, solo demuestran que "la violencia de género forma parte de la vida cotidiana" y no apoyan la creencia eclesiástica de que el pudor es el antídoto con la agresión sexual; o cómo explican que niñas, mujeres con pudor y ancianas sean violadas.

Lo que me lleva al segundo punto. Tal vez, por cuestiones de estrategia editorial no haya forma de hacer una crítica al artículo. O tal vez no deseen enfrentarse a la Iglesia, en cuyo caso está muy mal, pues la función del medio no es dejar pasar sin crítica y análisis, esta permisiva actitud. Indicarles en qué no se está de acuerdo, no es injuriar a toda la Iglesia, sino a una acción o afirmación particular. Y no porque el que escriba la nota sea católico debe implicar que olvide su ética profesional. Mejor que trabaje para la Iglesia. Eso sería más honesto.

De ser el tercer punto el que ocurra, conduciría a la peor de las decepciones. Descuidar los detalles, por que se incumple el compromiso diario con el oficio. Ciertamente la izquierda en México junto con el resto de la política mexicana, a veces parece cambiar de oficio y convetirse en un circo (con payasos, mago, presdigitadores baratos y demás); pero que un medio, que tiene por principio en sus ideales cumplir con la tarea de la posición izquierda, se parezca a la política en cuanto a olvidar su trabajo y por ende, dejar de lado la profesionalidad, eso si no lo perdona mi conciencia ciudadana.

- Miedos intensos y prolongados

Si. A veces surge el miedo sin que seamos conscientes de su origen; tal vez sea porque todo el contexto actual está plagado de amenazas. Por lo menos en México.

Leo en El Imparcial (periódico sonorense), una nota de por sí de tintes rojos, ya que se trata del asesinato de un hombre. Pero a la tragedia y delito se le debe agregar que en plena intervención policíaca, mientras se llevaban el cuerpo, los hombres con nómina de las instituciones de la ley (ya no importa cual: todas se parecen), empujaron a periodistas para evitar que hicieran su trabajo.

Los periodistas solo mencionaron el incidente, tal vez ya acostumbrados. También nos indican que los policías no prescindieron el lugar, es decir, no actuaron conforme se espera que sean los procedimientos profesionales que los guían.

Si ellos no siguen procedimientos legales y profesionales, entonces están por encima de la ley y no realizan la actividad profesional que detentan sino otra; ¿que profesión es?, ¿a cual se parece al mostrar esa prepotencia?

Si los medios (cualquiera), volvieran a sus objetivos iniciales de salvaguardar a la ciudadanía, alertándonos de posible amenazas, tendríamos siempre más espacio para infografías o esquemas de actuación ante posibles violaciones de nuestros derechos y no, como se da actualmente: una enorme cantidad de espacio dedicado a la evasión, con estéticas atrayentes para el cotilleo.

En casos como el anterior, estaríamos informados de cuáles son TODOS los procedimientos que deben seguir los funcionarios públicos. De tal manera que se esté en posición de exigir el cumplimiento y obligar a un comportamiento público específico de éstos agentes.

Mientras no se haga transparente la actividad judicial y otras profesiones públicas relacionada con la burocracia, a los "pícaros" se les ofrece la oportunidad de aprovechar la confusión para incumplir.

En cambio, he visto que en un periódico de Hermosillo (no recuerdo si "La I" o "Expreso") ya existe una sección dónde se ofrecen rutas de acción en diversas situaciones burocráticas y legales. Ojalá otros periódicos lo hicieran. Y en todo caso, que incluyeran ejemplos de los esquemas esperados en la actuación de los agentes del orden público.

13.8.08

- ¡Una muy buena noticia!

Además, es un aliciente para confiar que participando se pueden cambiar algunas instituciones.
Y aunque sea solo un grano de arena... es una constatación de que el esfuerzo vale la pena y que no se están dando "palos de ciego" (nulos esfuerzos).

Es el caso de la suspensión de lapidaciones en Irán: al fin se ha detenido esta violenta e indignante actuación institucionalizada.

Para leer más ir a la nota de Amnistía Internacional.

19.7.08

- Políticas contradictorias... para todos

¿Por qué se teme a cumplir las promesas políticas y la necesaria promesa contraria...?

¿No será posible atender a uno y otros pero, de manera ordenada y consecutiva?

Un ejemplo que viene a mi cabeza. Grupos contrarios que pueden verse beneficiados: Promoviendo primero, una campaña efectiva de divulgación sobre el riesgo del tabaco, pero también apoyar a los productores.

Lo anterior, partiendo del supuesto de que las personas son libres de elegir y por tanto capaces de hacerse responsables de sus decisiones. Esas mismas personas deben asumirse concientes del gasto que generará su potencial enfermedad por problemas derivados de su adicción al tabaco. Y el consecuente gasto en salud que implica reducir apoyos a otros sectores del sector salud.

Por otro lado, sería necesario asumir que hay una industria de la cual dependen muchas familias. Si bien no se debe apoyar el crecimiento del consumo, con la política antes mencionada, si que puede apoyar a la industria para que cubra el sector demandante. Y personas dedicadas a la agricultura, industria y comercio puedan tener ingresos para el sustento familiar. Considerando que el trabajo no abunda.

Todos tenemos derecho a la libertad de consumo y producción responsable. Unos y otros deben exigirse mutuamente acciones consecuentes con la realidad. Los productores bien pueden recibir información de los consumidores que les permitan dar mejores productos y los consumidores que les den más información sobre los riesgos. Cuando se pide que el tabaco se elimine de la vida cotidiana se pide que miles de trabajadores se queden sin comer. Algo muy distinto es pedir que se les de apoyo irrestricto, eso si es inmoral. A quienes se debe educar son los más pequeños para incitarlos a desistir de una dependencia tan dañina. Los adultos debe decidir por si mismos, apoyados en información confiable.

Contradictorio si, pero es una regla común en nuestra vida. Así funcionamos, para bien o mal.

Ahora bien, las políticas no deben confeccionarse en la sombra. En la penumbra se pueden llegar a realizar muchas acciones contrarias al deseo popular. Todo para no herir susceptibilidades. Susceptibilidades ¿de que? ¿De herir moralidades poco serias y basadas en la irrealidad? Lo peligroso, es que se puede hacer costumbre trabajar en la sombra y en ella, elegir según el deseo del político no de los que representa.

La transparencia permite el dialogo. Y es madura aquella discusión que deshace de moralidades infundadas. En este caso, el tabaco no es el demonio, sino el hombre. ¿O acaso no es el hombre la medida de todas las cosas? No se debe dejar pagar a inocentes por pecadores.

Una dialogo maduro, es aquel donde los implicados puedan verlos pros y contras. No solo reaccionar para dar gusto a un discurso aparentemente con el apoyo omnipresente de alguna moral recalcitrante.

Aceptar que somos libres de elegir, es fácil. Pero no es lo mismo cuando se trata de los demás. ¿Acaso no tienen los fumadores adultos el mismo derecho a elegir?

22.6.08

- De dioses venimos, en dioses nos convertimos y dioses creamos…

Y con la evolución seremos olvidados.

Dos ideas iniciales:
1. Los genes son quienes hacen la evolución biológica creando organismos para sustentarse.
2. Cada instancia superior, es creada por una inferior.

Seguir adelante, implica leer un montón de datos que tal vez no conozcas o con los que no estás de acuerdo y en el peor de los casos, no son inteligibles. Al reelerlo, a mí me ha partido de risa.

Somos el dios de los genes.
Estamos obligados a crear más seres superiores: dios, los robots, androides, vida artificial, otros seres con su propia información original de ADN.
Dios, por ejemplo, es superior a nosotros. Nos necesita para existir; pero eso no le hace manipulable o controlable. Es superior. Lo creamos, pero no nos pertenece como propiedad. En realidad somos ahora sus esclavos. Es un dios etéreo.
Los robots, son de una clase física. Creados a partir y sometidos a una idea positivista, materialista; donde entran en juego las limitaciones que eso conlleva. Pero tendrán, por así decirlo, las virtudes de operar sin espíritu, con un pensamiento autónomo y libre de moralidad, a modo de las descripciones de Asimov: robots, lógicamente coherentes con las leyes que se le asignen.
Los androides, podrían llegar a tener una especie de espíritu; tener una mente: condición necesaria pero no suficiente para pensar. Estar en un contexto rico de interacciones, pues estarían junto a nosotros. Y por lo tanto, generar pensamientos de hasta segundo o tercer orden; como nosotros. Dios en cambio, es solo pensamiento.
Otros seres humanos creados a partir de vida artificial, son seres humanos, no dioses.
Hasta aquí, más que dioses, nuestras creaciones son remedo de ello. Los dos primeros, robots y androides, mas bien parece seres muy limitados; tal vez con ello estaremos recreando dioses, menores; del nivel de los genes. Son solo un experimento.
Tal vez los genes también crearon dioses menores, antes de crearnos a nosotros. Tal vez algunos animales lo sean; que no implica que sean menos que nosotros; tal vez nosotros seamos un dios conflictivo, un dios menor, aunque mas inteligente. Tal vez la inteligencia nos era necesaria para ser un buen dios. Tal vez, no somos sus dioses, sino solo lo sean los animales. Tal vez seamos los dioses de genes rebeldes o catalogados como genes desequilibrados.
Pero nosotros hemos creado y estamos a punto de crear dioses más complejos: los seres de ADN original. Podrían ser dioses monstruosos o maravillosos por su incontrolable evolución natural. Nosotros los crearemos pero ellos pueden llegar a ser distintos a nuestro modelo, debido a la autonomía que les proporciona la indeterminación, ya que sus creadores son falibles. Y el contexto donde serán creados es además de causal, azaroso.
Los genes, son inferiores. Pero lo suficientemente inteligentes para crearnos. Dependemos de su existencia para ser creados y para sobrevivir. Por otro lado, no solo somos entes que sobreviven; vivimos en un contexto donde son necesarios aunque no suficientes.
Son inteligentes, pero tal vez no tengan pensamientos de segundo orden. Tal vez nos crearon por necesidad; de manera casi inmediata, en su aparición; tal vez de forma mecánica, intuitiva. Entonces, tal vez no tengan inteligencia de primer orden, y tan solo sean artesanos heurísticos. Los bebes l tener hambre, ya saben que es por la boca por donde pueden alimentarse. Los genes, deben saber, al nacer solo hacen lo que está en su diseño: replicarse. Y en el resultado, aparecemos nosotros.
Se supone que su actividad nos determina. Ellos, eligen por nosotros lo que es mejor para ellos.
Dudo que ellos hayan tenido la inteligencia suficiente para saber lo de la indeterminación, y para prever el resultado de la cultura que desarrollamos. En contra de ellos. No dudo que nos estimulen a través de las emociones para que, en dado caso, nos salvemos y los salvemos.
Esas reacciones nuestras primitivas o de sobrevivencia bien pueden explicarse a partir de la información genética. Pero no pueden explicar que elijamos a una persona poco recomendable, por ejemplo, un alcohólico que evidentemente no es garantía de una reproducción eficiente y de calidad. Dudo que un gen esté pensando por nosotros y decida que ese “machote”, con “ínfulas de gigoló”, es el adecuado. A menos que quiera devenir en el suicidio.
La mente humana esta inmersa en una cultura que existe por la creación de los genes de humanos, si; pero, la masa de humanos creados, ante un contexto adverso, obligó a la interacción, a la estrategia, al cúmulo de la experiencia colectiva. Esa cultura, es variada y la mente también.
Si el cuerpo y la mente ofrecen datos al gen, igual una cosa se interpreta de manera errónea. He ahí que sea posible que las “ínfulas de gigoló”, tengan sentido para que una chica elija al hombre equivocado biológicamente, pero el adecuado para el contexto o grupo de pertenencia.
Pobre genes, somos unos dioses, poco inteligentes para cuidar de ellos.
¡Por dios!... tal vez nuestros dioses estén pensando lo mismo.

21.6.08

- Cine de ciudad chica... cine de cualquier cosa...

Hoy por la televisión anunciaron una película sobre una pareja que rompe. En el trailer, la chica está a punto de terminar la relación, mientras él para sorprenderla, graciosamente retira la toalla que cubre sus partes íntimas.



Ella, cómo si lanzara un vaso de agua fría "ahí", le dice que se acabó.
Luego, sobrevienen esas decenas de imágenes -sin el orden de la historia, pero que a veces la hacen más entretenida- donde ambos, por separado, aparecen en una playa.
A excepción del momento de la ruptura, aquella historia me pareció insípida.
Aya preguntó, de forma retórica, quién pagaría por ver "eso".
Lo mismo me preguntaba yo.
En una ciudad como Barcelona, donde abundan opciones para el ocio, gente como nosotros definitivamente no se encerrarían en el cine para verla. Pero hay un público cautivo. El público meta. Tal vez sean jóvenes, mujeres; o quien ha llegado tarde a la función de su interés; o como pasa en las ciudades chicas -donde hay pocas opciones de esparcimiento y mucha demanda-, se elige esa cinta porque ya se han viso las demás de la cartelera.



En una ciudad chica, como Hermosillo, donde el calor obliga la poca actividad en la calle, se evita el desplazamiento que, además, implica cruzar grandes distancias. Una vez puesto el sol se puede salir pero no hay calles para peatones, ni cultura cívica convencida del respeto a los peatones y ciclistas; además, una vez llegada la noche, no hay oferta de transporte urbano... Entonces, no sirve de mucho que haya cierta oferta. ¿No creen ustedes?.



Imagino -lo viví durante cierto períodos de mi vida- que se puede llegar a la conclusión que la vida en la ciudad es una... vida poco estimulante. En particular, si se desea ser autónomo y poder elegir salir sol@ a caminar, al cine, a ver una obra de teatro, un espectáculo de danza; la biblioteca... o lo que sea.
Si no hay ciudad para vivirla, usarla, aprovecharla, compartirla... queda el cine.
El cine. El cine en el desierto, significa un lugar refrigerado, proporciona la sensación de control absoluto pues uno puede comer, charlar frente a una taza de café o té; entretenerse con videojuegos, ir al lavabo, ver otra película... lo que uno desee.
Cine... donde se puede tener cierto control del entorno inmediato.
Que ironía. En una extensión aproximada de 4000 mil metros cuadrados, hay más opciones deseables que en toda una ciudad de alrrededor 14,000 mil millones de metros cuadrados.

16.6.08

- La inmigración en Europa: de problema administrativo a delito grave

A propósito de las nuevas generaciones de leyes o discriminatorias e intimidantes leyes migratorias, dos barceloneses Jaume Asens y Gerardo Pisarello han escrito el artículo, ¿Quién teme a la libertad de circulación?, en Sin Permiso.
Ahí, exponen claramente la estrategia política que se está siguiendo en Europa en este asunto, principalmente para desembarazarse de la crítica de oposición derecha.
Pero lo que la subyace no es nada nuevo: el cargar los costes a los más débiles.
Lo que es más penoso es que ocurra en países que, como dicen los autores, quieren ser un modelo para otros.
Éstas nuevas políticas serán puestas en la mesa de discusión para que, en breve, se catalogue al inmigrante sin papeles, un delincuente. El que no puedan afrontar este resultado de la globalización moderna que ellos mismos han promovido (al parecer solo para los ricos), no puede resumirse en cobrarle la factura a los grupos más debilitados. Es una ofensiva bastante grave contra los derechos humanos.
La propuesta de “Directiva de Retorno” que el Parlamento europeo discutirá a lo largo de este mes de junio, dicen los autores, "es el precipitado lógico de un proceso que necesita disponer de una mano de obra estigmatizada y disciplinada al servicio de sus objetivos económicos".
Para leer el resto del artículo

15.6.08

- El test de ingreso a la universidad y su injusta naturaleza

Nuestras evaluaciones de conocimientos básicos pueden ser un "encanto".
Leyendo a Hugo Aboites, sobre aspectos relacionados con la influencia de agencias externas (Banco Mundial) para estandarizar nuestro sistema de educación superior; encontré una prueba de la potencial ineficacia de éstas estrategias.
Podría parecer anecdótico, sin embargo está basado en la realidad en la aplicación de un instrumento formal y que decide el futuro de los estudiantes universitarios en ciernes.
Veámoslo con las propias palabras de Aboites: "Que alguien vaya a la UNAM o al CONALEP va a depender de preguntas que apenas reflejan lo que el joven realmente ha aprendido y conocido en esos nueve años y, sobre todo, lo que puede hacer con ese conocimiento. Identificar cuál es la importancia que, por ejemplo, tiene que ladren los perros en el cuento de Juan Rulfo puede ser una cuestión interesante para una discusión; pero puesta en la forma de un test de opción múltiple la pregunta sufre una extraña transformación. Así, esa pregunta, tomada del banco de reactivos del Examen único, aparece con cinco opciones de respuesta, pero ninguna coincide con la que el mismo Rulfo señala como la verdadera. El ladrido de los perros es para Rulfo, una esperanza que pudo haberse dado. Recuerden ustedes por favor la manera como aquel padre ha venido cargando a cuestas al hijo, trastabillando en la oscuridad y en el cerro, y buscando ese pueblo donde hay un médico. Su hijo Ignacio es un asesino y ahora se desangra herido de muerte, pero al final de cuentas, su hijo. Todo el tiempo el padre caminando con los oídos tapados con la tenaza de las manos desesperadas del moribundo cargado a la espalda, y todo el tiempo preguntando al hijo Ignacio si oía el ladrar de los perros. Y recuerden como por fin llega al pueblo, sin jamás oír nada, y recargándose en una casa, se libra de aquel pesado abrazo... Y entonces dice Juan Rulfo: Destrabó difícilmente los dedos con que su hijo había venido sosteniéndose de su cuello y, al quedar libre, oyó cómo por todas partes ladraban los perros. ¿Y tú no los oías, Ignacio? dijo. No me ayudaste ni siquiera con esta esperanza".
Y continúa en el siguiente párrafo: "Un joven que haya leído anteriormente el cuento y se haya conmovido con este final está en franca desventaja en el examen. Se desconcertará al encontrarse con que las únicas respuestas que permite el test al preguntar por la importancia del ladrido de los perros, reflejan una gran preocupación del evaluador por el comportamiento canino. Las respuestas son: A) Los perros ladran cuando reconocen a alguien, B) Los perros son amigos de los personajes, D) Los personajes conocían el ladrido de los perros, E) Los perros ladran cuando hay peligro, y C) [la correcta] Son la señal para encontrar el pueblo (es decir, los perros ladran a los extraños que se acercan). A esto se le llama 'comprensión de la lectura'."
Claro que la cita puede, como señala Aboites, contestarse correctamente y con facilidad si se ha leído el texto que en términos prácticos, la respuesta es correcta. Pero este tipo de ejercicio está mal seleccionado pues un texto tan abierto a la interpretación, que proviene de la humanidades dónde seguro que no buscan estandarizar el deleite estético, no tiene sentido que se encorsete solo para alcanzar el objetivo del clasificar olvidando la naturaleza legitima de este tipo de conocimiento. No hay una sola respuesta; aunque puedan encontrarse aproximaciones validas.
No sólo se le está pasando la factura al joven, que además poco sabe, de las implicaciones que tiene para su vida este trámite.
Y a quien realiza estos exámenes, el CENEVAL, se le paga tres millones de pesos. Debería cambiarse su papel y evaluar a los educadores del nivel básico. Pero no. Ahí les resguarda el sindicato de trabajadores. ¿No se ha fijado usted que casi no aparece en las noticias que algún investigador proporcione datos de este sistema?
Claro, es mejor apretar por donde se pueda (y a quién se deje), para hacer ajustes.
Aunque no sea los correcto y los costos se desplacen injustamente a grupos indefensos como los jóvenes con poco conocimiento de la vida, o por lo menos, sin la información suficiente para prever estas situaciones. Y, los pocos jóvenes que lo intuyen, tampoco están muy informados para exigir justicia; quedándose en la exigencia a gritos -que rayan en la agresión verbal sin fundamento- de mayor participación en un sistema que apenas conocen.
Así que cuando vuelva a escuchar que este tipo de test, ha demostrado que los adultos y/o universitarios han sido evaluados y se ha descubierto que no dominan aspectos del nivel básico, puede pensar que efectivamente la educación recibida -y lo que se considera de ésta en el test- fue mal transmitida; o bien, puede usted creer, y con justa razón, que dicho test no sabe lo que realmente debe ser aprendido y en el peor de los casos, que no es el adecuado para capturar esos finos matices del conocimiento necesario para alcanzar el desenvolvimiento necesario y adecuado en la vida profesional.
Al respecto, Aboites menciona un ejemplo: "No hace mucho, uno de estos exámenes de educación básica en la forma de opción múltiple, se aplicó a una muestra de profesores e investigadores de posgrado, maestros, doctores, de la UNAM, UAM, COLMEX, UIA y muchas instituciones más. Es decir, un grupo que claramente había demostrado su capacidad, interés y posibilidad de generar y difundir el conocimiento en la educación superior. En una escala de 0 a 10, el promedio fue un modesto 6. Juan Rulfo tenía razón, la realidad, las personas, la educación y la universidad, son mucho más complicadas que a, b, c, d or none of the above".

14.6.08

- Publicación en Maéxico

Acabo de publicar una reseña sobre el libro “El color de las amapas: Crónicas de la guerrilla en la sierra de Sonora” de Ignacio Lagarda. Por si desean leer un poco sobre la guerrilla en la sierra de Álamos en los setentas y su incursión en la economía del secuestro político. La verdad, es que es un libro nada académico, a pesar de su invaluable aportación de datos de primera mano, y si que es una historia de contextos, situaciones y personajes muy atractivos; por no decir que parece más una novela que un estudio.

8.6.08

- Provocación "Meyer"

Acabo de leer un escrito de Jean Meyer en la editorial de El Universal de este día, dando su opinión sobre asuntos actuales. En pocas líneas, aborda una de las orillas del problema del Islam y de las mujeres. Y ofrece datos y aspectos de ellos que uno no se le ocurre imaginar para abordar el problema. Es un regalo. En medio de todo este cúmulo de información sin pies ni cabeza. Aquí, me interesa tomar de excusa la estructura de su escrito para reflexionar sobre la actividad de informar .
Al pensar sobre los problemas actuales, creo que los periodistas están hundidos en medio de la masa de opiniones, repetición de datos, superficialidad del tratamiento y, en algunos casos, olvido. Con sus impasse no están mas que desinformando sobre la profundidad del tema y sobreinformando con datos que manejan como causa y consecuencia pero que no terminan -ni aún cuando se tienen muchos datos- por dar una panorámica lo suficientemente profunda y amplia, para que el lector promedio pueda emitir una "opinión informada".
Por eso me agrada que personajes -si, personajes- literarios o filósofos se dediquen al periodismo, pues con un artículo aunque teñido de su propia opinión -por supuesto- ofrecen mas conocimiento sobre el problema que todo un arsenal de periodistas.
Por supuesto que esta cabeza anhela que las escuelas y los propios profesionistas reflexionen sobre la masificación de voces, la reducción de interés en lo que no vende y el compromiso ético con la comunidad.
Las personas necesitan informarse bien y rápido, para ubicarse en el mundo y decidir qué tanto y en qué puede ayudar. Y no solo ser un sujeto consecuente que alarga la mano con dinero o comida cuando hay catástrofes, y tan contentos que los dejan con frases dirigidas a agradecerles y hacerles creer que con esa acción tienen un año de descanso, por tan loable reacción.
No.
Todos vivimos aquí, todos nos beneficiamos de las acciones que hacen al otro lado del Atlántico o del Pacífico. Todos debemos hacer cada día, uso de la palabra en asociaciones o ante nuestros representantes. Sin necesidad de marchas, que son necesarias solo en sociedades de sordos y ciegos que necesitan algo impactante para reaccionar. Si cada uno hiciera lo que debe como ciudadano, los esfuerzos no se desgastarían en que funcione mejor; sino en que vivamos mejor. Todos.
Todos los días deberíamos despertar recordando junto con nuestro nombre e identidad, nuestro compromiso social. Para ello, los periódicos deben cumplir con su parte. Los jefes o editores eligiendo bien, exigiendo calidad. Los reporteros y periodistas profundizando y abarcando todo el rango posible. Haciendo uso de su técnica para resumir y atraer a la lectura rápida y concisa.
Para el ciudadano común, estar abierto al mundo, la información generada y disponible que eso implica, la vida de ocho horas de trabajo o más, mas el tiempo de transporte de uno y los hijos, mas las compras y domesticidades, le deja poco tiempo para gestionar la información.
Pero además debe ser buen ciudadano. Y ser buen ciudadano no parece necesitar de sentimentalismos sino de acción conciente y humana. Por lo que puede ser preferible ver el mundo de un rápido vistazo que alejarnos de la vastedad de información que nos aplasta.
Por eso algunos, -que bueno- prefieren el artículo tendencioso -todos lo son en algún sentido positivo o negativo-. Que además, coincide u ofrece una opinión.
Por ello, el reportaje, el dato pretenciosamente puro, aunque es mejor para estar informados, se está quedando atrás, sin una propuesta y con un público hambriento. Pero también hay malos articulistas que nos distorsionan mas el mundo que si nosotros lo imaginamos e inventamos. Por lo que es más importante hoy, que el periodista regrese a su deber de tener un enfoque, no ideológico sino conceptual, que sirva como lupa y permita ver un aspecto aun inimaginado por la mayoría, pero ofrecido por los estudiosos que detectan regularidades, nombran y recogen con estos lentes, aspectos que antes se pasaban por alto. Imagine usted que sería de nosotros, sin los conceptos de “mano invisible”, “hegemonía”, “alineación”, “racionalidad estratégica”, “roles”, “arenas políticas”, etc.
En fin, hay mucho que decir al respecto, por ahora bien caería un santo de los periodistas, para pedirle el milagro…
Salud!

7.6.08

- Serie suhiperrealista: Caminos incómodos...Lindsay Lohan

- Serie suhiperrealista: Ignorar para disfrutar, David Beckham

- Serie suhiperrealista: Nunca pierda el estilo... Angelina Jolie

6.6.08

- ...del plástico con que se mira.

Algunas cosas dependen...


- Buen viaje, a quienes ahora surcan los cielos



- No solo son lágrimas las que el llanto da...